Universo Índigo

UN LUGAR ENTRE ÉSTE Y OTROS MUNDOS


4ª Parte: Adultos Índigo I


Para empezar este apartado quiero exponer un fragmento del ya mencionado libro de Nina Llinares, que creo que merece la pena leer. He aquí:

“ Ser índigo no es un privilegio, es una responsabilidad.

Y sobre todo: Índigos somos todos en mayor o menor medida.

¿De qué depende ser “más o menos índigo”? Depende de la expansión de conciencia personal de cada ser humano interesado en que las cosas cambien. Todos tenemos la posibilidad de ser potencialmente Índigos, la frecuencia está ahí, todo depende del nivel de apertura al cambio que cada uno de nosotros este dispuesto a asimilar. La frecuencia Índigo está a nuestra disposición para que la integremos en nuestras vidas.

Tengas la edad que tengas, cuanto mayor sea tu apertura de conciencia, cuanto mayor sea tu capacidad para desarrollar la certeza de Tu Verdad, cuanto más confíes en las cualidades de tu hemisferio derecho... mejor integrarás la frecuencia Índigo y contribuirás al cambio frecuencial de este plano y de este planeta.

Cuanta más radiación Índigo se encuentre en ti, mayor certeza tendrás de “no ser de aquí”, añorarás las estrellas y necesitarás mirar el cielo nocturno con frecuencia, sabrás que no sientes afinidad con las cosas de este mundo material, lo sabrás con calma y certeza, pero también sabrás, aunque no lo recuerdes con tu memoria humana, que si estas aquí, tienes que asumir tu responsabilidad de estar al cien por cien, sin querer irte, y sabrás seguir las señales que te llevaran a desarrollar tu potencial creativo para, con entusiasmo, mantener y trasmitir la calma estés donde estés y con quien estés: tú ya estás realizando y contribuyendo a que el cambio se realice: eres un Índigo, no necesitas de estadísticas ni de psiquiatras ni de pruebas de laboratorio ni que ningún “profesional” venga a decirte que eres raro.”

Pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo?, ¿con qué método?, ¿con qué normas?... el manual, el método y el cómo, están en tu corazón, eso es lo que tienes que descubrir. Para cada Índigo hay un manual diferente y se podrían realizar estudios enciclopédicos que no llevarían a ninguna parte porque se realizarían con la lógica, la razón y el hemisferio izquierdo de la mente lineal

¿Y qué es un índigo?: un índigo es un Maestro de Misericordia y sanación para la humanidad que, en su mayoría desde el anonimato, ha venido a cambiar la sociedad sea cual sea el lugar que ocupe dentro de la misma.

La misión del índigo como adulto es “humanizar” a una sociedad “deshumanizada” lo cual no es nada fácil en los tiempos que corren.

José Manuel Piedrafita, en uno de sus escritos enumera los pros y los contra que un adulto índigo vive en su día a día, mientras intenta vivir y buscar ese camino que no sabe cual es, pero que le pide buscar ser feliz.

Pros:

· Mucha capacidad de aprendizaje y asimilación.

· Facilidad para asimilar los cambios bruscos.

· Capacidad de convocatoria y liderazgo.

· Mente inquisitiva.

· Muchos y variados recursos.

· Propensión a desarrollar dones (sanación, videncia, canalización, etc.)

Esto conlleva:

· Poder acercarse a muchas personas, pues se conocen muchas y variadas disciplinas.

· Adaptación a todo tipo de situaciones.

· Poder llevar a cabo proyectos con apoyo.

· Búsqueda de diferentes soluciones para un solo problema.

· Ayudar a otros.

Contras:

· Inestabilidad emocional (depresiones, cambios bruscos de humor).

· Falta de disciplina.

· Falta de estabilidad.

· Poca constancia.

Esto conlleva:

· Altibajos en relaciones sociales.

· Imagen desigual ante los demás.

· Falta de apoyo cuando se quieren realizar proyectos.

La frecuencia Índigo es diferente en vibración, provocando ciertas reacciones en un cuerpo que está preparado para otra frecuencia. Nuestro cuerpo es como una radio, y para que se escuche y funcione bien tenemos que tener los sintonizadores (chakras) bien equilibrados. Como la frecuencia que se trae es diferente y el cuerpo físico no está preparado ni acostumbrado, nuestros tres primeros chakras (los que nos conectan a la Tierra, procurándonos estabilidad) se desequilibran muy fácilmente.

¿Qué hacer entonces para que nuestro cuerpo canalice mejor esta energía? Podemos ayudar con yoga, Pilates, meditación o tai chi. También con la alimentación ayudamos a hacer el cambio físico y energético necesario para canalizar la frecuencia índigo sin problemas.

Para “acelerar” este proceso o hacerlo más llevadero existen técnicas como EMF, la Meditación Merkabah y el Masaje Atlante que nos ayudan a reestructurar nuestro cuerpo tanto física como energéticamente.

Seguidores