Universo Índigo

UN LUGAR ENTRE ÉSTE Y OTROS MUNDOS


Mecanismo.


El contacto entre un ser encarnado y un espíritu incorpóreo, solo es posible a través de los centros energéticos de ambos, los también llamados chackras.

El cuerpo sutil del espíritu llamado periespíritu, se pone en contacto con el periespíritu de la persona viva, que al fin y al cabo es también un espíritu aunque bajo una forma carnal.

Éste espíritu actúa conectándose con los centros nerviosos motores del Sistema Nervioso del vivo, y envía su Energía para que el S.N. la convierta en los impulsos nerviosos concretos que darán lugar a las diferentes manifestaciones.

Así tenemos que cuando el espíritu envía su energía hacia la parte cerebral que rige el movimiento de los nervios, músculos o tendones del cuerpo, esta energía se transformará en un movimiento de la parte del cuerpo correspondiente al lugar del cerebro que se ha activado. Así es como sucede con la escritura automática: el espíritu acciona el movimiento del brazo del médium a través de la energía de su sistema nervioso. Esto da lugar a la canalización del mensaje que el espíritu quiere transmitir en forma de movimiento físico, que después llegará hasta la mano responsable de traducirlo en escritura.

A veces un médium puede percibir imágenes de alguien o un mensaje en forma de imágenes, procedentes de un espíritu. Se sabe que la glándula pineal, el tercer ojo, está íntimamente relacionada con la facultad de videncia. A día de hoy la ciencia médica no ha sido capaz de explicar la función específica de esta glándula desconocida, pero determinados experimentos y estudios, han demostrado que en personas con excelentes cualidades de videncia o facultades extrasensoriales, se desarrolla una alta actividad en el funcionamiento en esta glándula. A nivel energético se ha descubierto que en estas personas, cuando se hallan en plenas facultades y las ponen en marcha, la energía que desprende este “tercer ojo” es muy superior al del resto de su organismo. Y viceversa, cuando esta glándula comienza a actuar por encima de la media normal y genera más energía, se van haciendo patentes cada vez más las facultades extrasensoriales en la persona.

Por tanto, cuando un espíritu acciona de algún modo el funcionamiento de esta glándula pineal, la transmisión de su mensaje o información, será en forma de imágenes, una especie de visión interior. Para este tipo de recepción de imágenes no se requiere que el médium tenga los ojos cerrados, puesto que la fuente de donde proviene la información va más allá del mundo material. Igual puede suceder mientras está haciendo cualquier actividad y recibe una especie de doble visión (la que ven sus ojos en ese instante y la que el espíritu le transmite desde su visión interna) o bien, darse lugar ésta cuando tiene los ojos cerrados (durante una sesión mediúmnica o trance, el sueño, una meditación,…).

Del mismo modo sucede con el resto de transmisiones espíritu-vivo, transformándose en diferentes métodos de manifestación. Puede llegar a desarrollarse una especie de telepatía entre la mente del espíritu y la mente de la persona viva.

Atendiendo a esta forma de canalización del mensaje se pueden definir varios tipos de médium dependiendo de la zona cerebral que sea activada y el sistema orgánico que se active:

  • Escribiente: Hombro-brazo-antebrazo-mano
  • Vidente: visión interior
  • Parlante: Utiliza las cuerdas vocales.
  • Artístico: Se manifiesta por diversas formas de expresión como la música, la poesía, la pintura,…

El médium artístico suele canalizar mensajes de fallecidos personajes ocasionalmente afamados. En el caso de la canalización de obras pictóricas o musicales, el espíritu del artista deja entrever algunas pistas para que no se dude de la veracidad de la obra realizada. Por ejemplo, a través del médium realiza trazos en el lienzo típicos de su trabajo pictográfico cuando vivía, o en una composición musical, utiliza figuras específicas o adornos musicales que les eran característicos en la creación de sus obras en vida. Así, en las obras de mediumnidad artística pictórica es fácil destacar los rasgos propios que el espíritu deja impresos, para identificarlos y compararlos con los que se le atribuían. Van Gogh, ha transmitido varias obras a través de Florencio Da Silva, y es totalmente inconfundible hallar plasmada en sus creaciones la mente trastornada que poseía y los pensamientos que le atormentaban. Pero es cierto, que se aprecia un pequeño cambio cuando realiza sus impresiones, puesto que los trazos son más suaves, los dibujos gozan de más claridad y parecen realizados por una mente que va serenándose.

Este tipo de médiums suelen ser personas con poco o nulo conocimiento sobre la capacidad que empieza a fluir a su través. Esto parece contener dicha particularidad, para intentar corroborar la autenticidad del mensaje y para descartar la posible acción humana voluntaria en el momento de la transmisión. No obstante existen algunos casos en mediumnidad artística musical, donde el médium poseía algunas nociones básicas sobre solfeo y quizá algún instrumento, pero jamás comparables con las obras tan complejas que llegan a canalizar y escribir sobre partitura, siendo ellos mismos incapaces de interpretarlas posteriormente.

Lejos de imaginar que estos espíritus transmisores puedan haber quedado estancados en su proceso evolutivo, ellos continúan su desarrollo y se van liberando de las cargas que portaban en vida. Más deciden seguir dejando su huella en nuestro mundo. Sin embargo, esta evolución y elevación espiritual se suele encontrar en la conjunta evolución de sus obras compuestas desde el otro plano, que a veces nos muestran el cambio de conciencia de la persona espiritual (este parece ser el caso de Van Gogh).

Desde ese otro lado no pueden ganar méritos, presumir de orgullo u obtener algún tipo de reconocimiento al revelar sus obras. Así es que según ellos mismos al igual que otros espíritus transmisores de mensajes, afirman que el único objetivo que mantienen al hacer esto no es sino el de que las personas vivas Crean; que la gente se convenza de que no son materia únicamente y de que hay mucho por descubrir. Intentan dejarnos la prueba irrefutable de que la vida continúa y que va más allá.

La mayoría de los médiums tras o durante la canalización, dicen percibir con claridad que la obra a transmitir ya está escrita o compuesta en el otro plano. Así solamente transcriben de forma casi automática lo que el espíritu les dicta o envía. Por tal motivo estos mensajes se canalizan a una velocidad vertiginosa, poniendo claramente en evidencia la imposibilidad de que la conexión sea un fraude. Se han escrito así cientos de libros y compuesto otras tantas melodías. En cuanto a obras pictóricas cabe destacar al conocido Florencio Da Silva, anteriormente mencionado, que en un plazo máximo de dos horas es capaz de pintar mediunicamente de 15 a 20 pinturas de diferentes autores. Las obras se transmiten en una media de 4 minutos, salvo que sean obras muy detalladas y entonces el tiempo puede aumentar unos 10 minutos más. Una característica de este señor es que pinta con los ojos cerrados, pinta con las manos y pies, y escoge los óleos en estado de trance por la vibración que los colores emiten, sin necesidad de abrir los ojos.

Claro está que no siempre se debe confiar plenamente en un espíritu cuando dice identificarse, ya que puede ser que mienta del mismo modo que se hace aquí en la tierra. Es necesario pedirle pruebas de que realmente es quien dice ser, y así permitirnos descartar la duda. Si una vez comprobados los datos son reales puede ser que el espíritu realmente diga la verdad. Pero hay que ser precavidos cuanto el ser se identifica con nombres famosos o extravagantes, puesto que podemos hallar desde mentes perturbadas hasta personas que eran fans o seguidores en vida de quienes dicen ser, y en este caso preciso, la comprobación suele ser más dificultosa puesto que ya en vida conocían abundantes detalles importantes de estos conocidos personajes.

El médium.

La cualidad de médium y la calidad de la misma dependen de muchos factores de la persona. El estado físico y psicológico son muy importantes; también la moralidad y el nivel de conciencia del médium. Esto hará que la mediumnidad avance y se desarrolle o quede temporalmente estancada o dormida, pero nunca llega a perderse, contrariamente a lo que algunos piensan.

Es sobradamente conocido que nuestro guía espiritual vela por nuestro bienestar, y en el caso de la mediumnidad, el mismo guía espiritual puede detener el proceso de comunicación durante un período determinado de tiempo si el médium no se encuentra bien. Interrumpirá la conexión hasta que la persona se recupere. Se da en casos en que la persona enferma físicamente o está convaleciente de operaciones o accidentes, en que su salud mental está a prueba, cuando se atraviesan períodos depresivos o de otro tipo, y cuando existe alguna situación temporal que la persona ha de asimilar con esfuerzo y puede generarle un desequilibrio importante en su mente y en su cuerpo. Hasta que la persona no se halla en las perfectas condiciones físicas y mentales el guía no reanuda la comunicación.

Un médium elevado demuestra Amor y Altruismo por igual a todos y a Todo. Comprende la vida, evita el mal en la medida de lo posible, intenta vivir en armonía con la Luz y es aquí cuando descubrimos su estado elevado de espiritualidad

Si el médium es impreciso, desequilibrado o no es capaz de hallar la armonía, la cualidad disminuye durante un tiempo o se pierde momentáneamente, pero tampoco llega a desaparecer. Volverá cuando sea su tiempo y el médium esté en condiciones favorables.

Los espíritus más evolucionados al final de su encarnación, tendrán el nivel espiritual más alto, llegando a poder ser médiums muy desarrollados.

Las entidades.

Cuando se habla de entidades se suele dividir el término en dos categorías: benignas o positivas y malignas o negativas.

Pero esto no es cierto. Todas las entidades son iguales. Hechas a imagen y semejanza. Lo que las diferencia es el grado de evolución espiritual que han alcanzado. Así es que todo espíritu puede ser malo ante unos ojos y menos bueno entre otros, o viceversa: más bueno ante unos, y menos malo entre otros.

Esto se debe al estancamiento que sufren algunos espíritus en su evolución, quedando por debajo del nivel del resto. Se manifiestan entonces como seres de poca luz, que suelen estar desorientados y confundidos. Puede que parezcan agresivos o amenazantes y eso genera la concepción del término “negativo”, del mal. Pero solo son seres que tienen que evolucionar y algún día alcanzarán la luz como el resto, aunque en esos momentos difieran bastante de la idea del Bien que concebimos. Cuando se puede acceder a ellos y empiezan a bajar sus altos muros de protección, nos dejan ver que son seres que pueden necesitar ayuda, sentirse solos e incluso tener miedo. Aún tienen mucho que aprender.

Al fin y al cabo todos somos iguales tengamos la forma que tengamos o estemos en el estado que estemos.

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